De cuando en cuando vos salís y con astío, te sentís, tras un disturbio sexual tan poco sensual. Y es tu respiración entrecortada, ansiedad de buscar y no ver nada, que añora regresar a primaveras pasadas. Distracción, fascinación, avidez de entretenimiento, así es como escapas a tu propio misterio. Y caminas como una zombie por la avenida, acelerada, aturdida, tras un tesoro que te llevó media vida. Seguís buscando en un imperio, caridad y solo hay almas mesquinas. ¿Dónde habrá luz en la cuidad capaz de iluminar tus sombras?. ¿Qué habrá detrás de tanta crueldad? ¿Podrán desactivar las bombas? Cuando podés te la crees y ensayas una sonrisa frente al espejo aunque en la calle es un talismán obsoleto. Y buceas en el absismo de ti misma y te mirás disminuída por un prisma, así es como te ves cuando no te querés.
martes, 17 de agosto de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario